Cuidados de la garganta

La mucosa que tapiza el interior de la garganta resulta especialmente sensible al frío, ya provenga del medio ambiente, del aire inspirado o de las bebidas deglutidas.

El picor de garganta, la tos y la alteración de la voz son las señales de que la garganta no está bien cuidada.

Cuidados de la garganta

RESPIRAR POR LA NARIZ
Las fosas nasales están preparadas anatómicamente para recibir aire frío. Gracias a los recovecos y a la esponjosa mucosa del interior de las fosas nasales, al respirar por la nariz el aire se calienta, se humedece y se filtra de impurezas.
Sin embargo, la garganta no tiene defensas contra el aire frío, y no puede calentar ni filtrar ni humedecer el aire que le llega. Por eso, cuando se respira por la boca, la mucosa de la garganta sufre, se reseca y se irrita.

USAR UN HUMIDIFICADOR DE AMBIENTE
El aire seco y caliente, como el que se respira en el interior de una habitación con calefacción, reseca la mucosa de la garganta. Un humidificador de ambiente contribuye a suavizar la garganta, especialmente en invierno.
Después de usar el humidificador durante unas horas, se recomienda abrir las ventanas unos minutos para ventilar

RESPIRAR AIRE PURO
La contaminación del aire, y especialmente el humo del tabaco, irritan la delicada mucosa que recubre el interior de la garganta. Vivir en un lugar sin humos y alejado de la contaminación, previene las afecciones de la garganta.

NO FUMAR
Contrariamente a lo que algunos fumadores creen, el humo del tabaco no fortalece de ninguna manera la garganta ni los pulmones. Por el contrario, causa una irritación e inflamación crónica sobre la mucosa, favoreciendo las infecciones y el cáncer.
MANTENER LOS PIES CALIENTES
El enfriamiento de los pies predispone a las infecciones de la garganta, pues por un mecanismo reflejo provoca una vasoconstricción de los vasos de la garganta y de la nariz.
Para cuidar de la garganta, resulta fundamental evitar el enfriamiento de los pies, especialmente en invierno.

EVITAR LAS BEBIDAS MUY FRÍAS
El frío es el gran enemigo de la garganta. Una bebida demasiado fría en un día caluroso puede suponer una agresión para la delicada mucosa de la faringe.

 

Motivos de consulta obligada al médico
• Dificultad para respirar o para tragar.
• Disfonía que dura más de una semana.
• Tos seca persistente durante más de una semars
• Hilos de sangre en la saliva o en la mucosidad.
• Bulto persistente en la garganta.